Title: UNIDAD : Organo Oficial del Municipio de Bauta en el Exilio
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Title: UNIDAD : Organo Oficial del Municipio de Bauta en el Exilio
Physical Description: Serial
Language: Spanish
Creator: Textilera Ariguanabo S. A.
Publisher: Textilera Ariguanabo S. A.
Place of Publication: Miami, Florida
Publication Date: June 1976
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Bibliographic ID: UF00094156
Volume ID: VID00002
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.

Full Text

1 *
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Ao IX ORGANO DEL MUNICIPIO DE BAUTA EN EL EXILIO


Nm. LXXX


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PhOOCOPY o Tigi" i tho'
~hYRicif ibtay of tho
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t los fectores




Miami,
JunLo de 1976



Estimados bautens->U




Con,6scicnt de lo que paa Bauta sgniic la"Textilee a
AiUguanabo' es que drninte meues acaicamos La idea que hoy mate>Aa-
Uizamo ,de dedicaA un nmero de "U!NIDAD' Organo del M.unicipio de 3au-
ta en el Ex.lUo, pa~a Aecordat a la TextUiera y que fuers. a maneta de
un pequeo peto snceto homenaje,a.-a familia Hedges, aus &.eadotes e
impulAsoes, a Ejecutivo y Jefes, aL igual que a los miles de bauten C, que con 6u
trabajo constante,abnegado t! eeic2ente, icAeron de Afiguanabo el co-
Loo industraa que luL.
Paa l togqa este objetivo,teniamos que reuniL un equipo
que a mma de conoceI a la Textiera,quisiea trafajatr f coopemta. T-
camos a la pue ta de quienes estimamos, podan aqudaAnos y nos x4e-
pondieAon. Aqui eUta el numero dedicado a nuestAa quueida y itecordada
IndustALa.
Atcuto4, {oto4 e infomnacones, nos haAn a todos vol-
ver a viviA aqueltos momentoa felices de la Cuba de ayget. Es un gtan
recuerdo. Una aotuanza.
En nLmUletro poximo6 continuatemos el tecuento.
Nuestria gqrattud a Jos Viea, Ex-Presidente de La Com-
paia, a Jos4 Novo, Ex-Tesotero, a Lincoln Llaguno, a TomA Menndez,
que fueAon junconaoad de la misma; a Jos. Abe tado Dominquex, fot-
gtafo, que nos remitio vaAias fotos, a JuLo Mori, Edtor y jotgqafo
que nos obsequi la Pottada, a Juan ,Vardo y muy/ e4pecaemente a Fei-
pe Gonzlez, que fu nuestto coordinadot.
A Los bauten-6e en geneAal, un saludo cordida, de


Pg..3








Dayton Hedge/ In memorial

Por Juan Viera


Nos retrotaemos muchos, muchos aos, enfatizando la
media de los aos por repeticin, ya que los mismos, en
ciertos casos, no pueden contarse por el nmero transcu-
rrido, sino por los recuerdos imperecederos que de ellos
llevamos encerrados en lo ms recndito de nuestros
sentimientos. Y eso es precisamente lo que ahora esta-
mos haciendo, recordando . reviviendo tiempos que
jams pasarn para muchos de nosotros, y rogndole a
Dios que nos ayude, pus quizs nuestra memorial, fati-
gada por el transcurso de tanto tiempo, no nos sea todo
lo fiel que deseamos.
Y, volviendo al mes de Mayo de 1933, cuando conoci-
mos a Mr. Dayton Hedges, o cuando comenzamos a tra-
bajar en la Compaa Textilera Ariguanabo, S.A., y cer-
ca de l, su fundador. Y nuestros sentimientos nos di-
cen que tenemos que hacerlo as, porque para hablar de
la empresa que uni en su seno a un grupo de hombres
(tantos obreros como empleados ya que no se puede ni
debe hacerse distincin entire el trabajador del taller y
el de oficina pus ambos representan un factor impor-
tante en el progress de la Nacin y de la Empresa, co-
mo deca Mr. Dayton Hedges cuando en alguna opor-
tunidad hablbamos sobre este particular -"no hay
cadena ms fuerte que su eslabn ms debil"-, y
que conste que en muchas ocasiones hablabmos de
los problems sociales, no ya slo de aquellos que
confrontbamos en nuestra Patria, sino en el mundo
entero, y he aqu otra frase que le o repetir "cuando la
sociedad invierta en herramientas de trabajo los capitals
que ahora invierte en armamento, tendremos un mundo
mejor". Estos pensamientos que acabo de transcribir,
hay que interpretarlos desde un punto de vista huma-
nitario y no poltico, pus era Mr. Dayton Hedges un
fiel exponente de la empresa privada y fervoroso defen-
sor de la misma y de la absolute libertad del ser human,
como puede colegirse de su actuacin durante su vida.
Como decamos anteriormente, cuando hablamos de la
Empresa y de los hombres que reuni en su seno, y de
los logros que alcanz, y de sus proyecciones e ideales,
tenemos que forzosamente referirnos con nfasis al
hombre que la concibi, que la hizo realidad luchando
contra innumerables obstculos, y que la gui de la ma-
no, paso a paso y supo, por su dn de generosidad y
discipline, inculcar en los hombres que con l trabajaban,
el deseo que l tena de crear una industrial digna de la
comunidad en que radicaba y orgullo de la Patria
Cubana.
Y era Dayton Hedges el promoter genial de empresas,
que construa, no inspirado en el deseo de acumular for-
tuna personal, sino porque en l era innato verlas crecer,
como para algunas personas lo es ver florecer un jardn.
Y no era el deseo de acumular fortune personal, ya que
su espritu de hombre sencillo y humilde, no le inclinaba
al disfrute excesivo personal del fruto de su trabajo, sino


Pa. 4


que los beneficios de sus empresas se reinvirtieran en ex-
pansin de las mismas o en crear otras nuevas, todo ello
redundando en beneficio de la Tierra que l acept como
la suya propia y del pueblo cubano trabajador, con la
creacin de nuevas fuentes de trabajo. Y no era su capi-
tal un capital ausentista, como otros que existan, no. Su
capital se quedaba en Cuba y se enraizaba en Cuba a tra-
vs de nuevas plants industriales o de grandes reas agr-
colas, intensamente trabajadas, que generaban riquezas
para la comunidad y para la Patria Cubana.
Cuando conocimos a Dayton Hedges a casi mediados el
ao 1933, estaba recin comenzadas las operaciones de
la Compaa Textilera Ariguanabo, S.A., en el Municipio
de Bauta. iQue tiempos aquellos, Seor mio! Si no re-
cuerdo mal, creo que tenamos ms o menos noventicin-
co telares, un pequeo grupo de trabajadores en la fbri-
ca y muy pocos empleados de Administracin. Recuerdo
que la nmina semanal de entonces era aproximadamen-
te $300.00. Pero, que trabajo pasbamos en conseguir
esos trescientos pesos semanales. El que est recordan-
do todo esto -no recordndolo, sino viviendo aque-
llos tiempos-, ganaba siete pesos semanales y tena, a
veces, que cobrarlos en plazos! Debido a la crisis eco-
nmica por la cual pasaba entonces el Mundo, y que
afectaba intensamente Cuba, y a otras muchas razo-
nes que se exponan, tales como la competencia del ex-
terior, la ineficiencia fabril, el clima poltico interno,
etc., los augurios que oamos algunas personas exponerle
a Mr. Hedges del ineludible fracaso de su empeo en
crear una industrial textil en Cuba, era como para que l
flaqueara en su empeo de continuar en sus planes de
ampliacin, que para esa fecha ya existan, y desistiera
de lo que ya haba comenzado. Pero no fue as, l siem-
pre tuvo una gran f en el porvenir econmico de Cuba,
y en la capacidad del cubano para aprender, y sigui en
su empeo.
El resultado de su f y perseverancia en los propsitos
que tena, todos los conocemos; no solamente el Muni-
cipio de Bauta, que creci conjuntamente con Ariguana-
bo, fue beneficiado con la prosperidad de esta industrial,
sino que, que por ser conocidad esta industrial en ambos
continents americanos como una industrial modelo por
la diversidad y calidad de sus products, por su eficien-
cia fabril y por el estricto cumplimiento de sus obliga-
ciones, contaba Ariguanabo, y especialmente en los
Crculos financieros e industriales de los Estados Uni-
dos, con un prestigio sin mcula y un crdito ilimitado,
reflejandose estos concepts no slo en la Empresa que
los inspiraba, sino tambin como factor important
para el crdito exterior cubano.
De los noventicino telares que tena Ariguanabo en
1933, y del reducido nmero de trabajadores que en
aquel entonces en ella ganaban su sustento, creci el ta-
Pasa a la Pg. 5







DAYTON HEDGES.....


ller aproximadamente 2,000 telares y a mas de 3,500
trabajadores; y su nmina de trescientos pesos semana-
les aproximadamente ciento ochenta mil pesos semana-
les cerca de nueve millones trescientos sesenta mi pe-
sos anuales. (Podamos apuntar aqu, que si se tiene en
cuenta otras industries fabriles y agrcolas que se fun-
daron al calor de Arigunabo, en conjunto ganaban su
sustento cerca de cinco mil trabajadores, que si se con-
sidera un promedio de tres a cuatro personas por familiar,
obtenan su medio de vida de Ariguanabo y de sus
empresas afiliadas, cerca de quince a veinte mil perso-
nas; todo eso product del gran empresario que fund
Ariguanabo, Mr. Dayton Hedges). Pueden imaginarse
aquellos que no conocieron al Municipio de Bauta por
los aos treinta, lo que significara esta transformacin
econmica para esa poblacin, as como para aquellas
otras donde se radicaron empresas que nacieron al calor
de Ariguanabo).
A quin ms favoreci este crecimiento de Ariguana-
bo y de sus empresas afiliadas, adems de al Municipio
de Bauta? Pus a la clase media y pobre y a la economa
en general de Cuba. Sobre todo los products de Arigua-
nabo, que eran consumidos en su totalidad por las cla-
ses sociales mencionadas, les llegaba a estas classes socia-
les cubanas a un precio ms barato que los importados y
de una calidad tan buen o mejor que los mismos. Nada
de esto fue por casualidad; todo se estudi, todo se pla-
ne, todo se someti a nmeros y al exmen crtico de
aquellos llamados a realizar este tipo de trabajo. Se im-
plantaron sistemas de costs industriales que permitan
conocer con bastante exactitud los costs de los produc-
tos que fabricaba Ariguanaboa, no ya tan slo para com-
petir con las importaciones regulars, sino con otro tipo
de importacin que inundaba los mercados y estrangula-
ba las industries. Ariguanabo compiti con este tipo de
importacin y venci, haciendo venir a aquellos involu-
crados en este tipo de negocio y hacer proposiciones que
nunca se les aceptaron, reiterndoles siempre que estara-
mos luchando contra el mismo mientras existiera. Y
cmo fue possible que Ariguanabo hiciera tal cosa? Por
su tcnica, por su eficiencia y por la inspiracin de un
hombre que la cre, y mientras vivi, la dirigi con la
ms escrupulosa lealtad para el pueblo que lo haba reci-
bido y aceptado con el mismo entusiasmo con que l
acept a ese pueblo como el suyo propio.
Qu ms hizo Ariguanabo por iniciativa de su funda-
dor?
Di el beneficio de Maternidad a sus trabajadores, pa-
gndoles en efectivo el descanso que se les daba, antes
que fuera puesto en vigor por el Estado.
Introdujo la Jornada de trabajo de seis horas con pago
de ocho horas antes que en ningn otro pas, incluyendo
los Estados Unidos, pensarn siquiera en esta posibilidad,
con el aumento que esto conllev de aproximadamente
el treinta por ciento en el personal empleado.
Se construyeron en el batey de la fbrica casas para
obreros y empleados de la Compaa. Estas casas eran

Pg. 5


de mampostera, con alcantarillado, servicios sanitarios
modernos, cocina elctrica, dormitorios, etc. Todo esto,
incluyendo la electricidad que la propia industrial genera-
ba, se les daba gratis a los que las vivan.
Exista un plan para fabricar viviendas para toda la fa-
milia Ariguanabo, que desgraciadamente no se pudo lle-
var a vas de hecho. Este plan tambin inclua hospital,
escuelas, centros comerciales inspirados en los que exis-
ten en los Estados Unidos, etc.
Los trabajadores de Ariguanabo, y sus familiares, dis-
frutaban de servicios mdicos y enfermeros las veinte-
cuatros horas del da los siete das de la semana, habin-
dose construido un edificio-clnica con todos los adelan-
tos modernos para estos fines, en el batey.
Ariguanabo tena servicios de extincin de incendios
con bombas de incendios modernas y cuerpo de bombe-
ros de su propio personal, que prestaba servicios no slo
a las propiedades de la Empresa, sino tambin a comar-
cas vecinas, cuando era necesario.
Ariguanabo tena espacio dedicado a estacionamiento
para automviles de su personal con capacidad para ms
de quinientos vehculos que eran usados por los trabaja-
dores para concurrir al trabajo.
La Administracin de Ariguanabo siguiendo los princi-
pios sentados por su fundador, Dayton Hedges, segua de
cerca todos los aspects econmicos que podan hacer
crisis en la industrial, para proteger los empleos de su
gran masa trabajadora. En una de estas crisis surgi Es-
tampados Permatex S.A. Fue durante una temprada bas-
tante larga que Ariguanabo trabajaba slo parte de la se-
mana, quedando paralizada el resto. Surgi la idea de
una fbrica de estampados para absorver elexcesode pro-
duccin de Ariguanabo. Se hicieron los studios econ-
micos y se decidi construir la plant para convertir el
exceso de produccin de Ariguanabo en tejidos estampa-
dos, sin considerar esta nueva plant como generadora
de beneficio econmico, puesto que el beneficio que se
buscaba era la continuidad de la produccin de Arigua-
nabo. Todos los que estbamos en Ariguanabo, y el
pueblo de Bauta, sabe que desde que comenz a trabajar
Permatex, Ariguanabo no volvi a restringir su produc-
cin. Permatex cumpli con su finalidad, asegurar la per-
manencia del trabajo en Ariguanabo.
Por instrucciones de Mr. Hedges, se trabaj en otros
planes de mejoras para los trabajadores, tales como:
Participacin en la tenencia de acciones de la Compa-
a, para ser pagadas con las utilidades de las mismas.
Creacin de un Fondo de Retiro de la Compaa para
sus trabajadores, pus Mr. Hedges opinaba que la cuanta
del retiro que percibiran los trabajadores de la Caja de
Retiro Textil no era suficiente para que las personas
que llegaran a la edad de retiro pudieran vivir decorosa-
mente, y el Fondo de Retiro propio vendra a aumentar
los ingresos de los trabajadores. Para l era de gran preo-
cupacin las personas que llegaban a la edad de retiro y
no tenan asegurada su vejez. El quera hacerlo! El des-
.Pasa a la Pg. 6 .


Viene de la Pg.4







Dayton Hedges..... Viene de la Pg. 5

tino se lo impidi!
Mr. Dayton Hedges amaba a Cuba, respetaba y admi-
raba a los cubanos. Y como nos dijo en una oportunidad
en que, a peticin de su querida esposa, le aconsejamos
que se tomara unas vacaciones para descansar visitando
el pas de sus antepasados, Irlanda; "Mira, se es feliz si
estamos donde nos gusta estar y hacemos lo que nos
gusta hacer. A m me gusta estar aqu, en Cuba, y me
gusta venir a mi oficina todos los das, y quiero per-
manecer aqu para ser feliz; tan es as, que tengo mi
panten en "Coln" para descansar eternamente aqu".
Que lejos estaba de los acontecimientos posteriores!
Que lejos estbamos!
Mr. Dayton Hedges (Chief) t no has dejado de vivir,
vivirs eternamente en los corazones de quienes te cono-
cieron!


RECUERDE:

El da 20 de mayo del ao 1943, a un costado
del Parque de Cayo La Rosa, frente al edificio
en que estaba instalado el cuartel de Bomberos,
fue develado un busto de Mr. Dayton Hedges,
fundador de la "Ca. Textilera Ariguanabo S.A."
Ese busto fue obra de la voluntad unnime de
los obreros y empleados de la Compaa, que
quisieron de esa manera demostrar su cario y
gratitud al hombre que con su inteligencia, tesn
y desinters, construy aquella industrial, orgullo
y ejemplo de los bautenses, que permiti a miles
de conciudadanos, ganar el sustento diario, man-
tener decorosamente su familiar y transform a
nuestro Municipio econmicamente, impulsn-
dole para que llegara a ser en 1958 uno de los
Trminos ms prsperos y ricos de la Isla.
El Busto fue una obra del escultor Boada, lo-
grado magistralmente, habindose fundido en
los Talleres del "Instituto Cvico Militar" de
Ceiba del Agua.




Posteriormente, el Busto fue trasladado des-
de el lugar de su emplazamiento inicial, para el
frente del edificio de dos plants que ocupaban
las Oficinas de la Empresa. All estuvo hasta el
triunfo del Castro-Comunismo, en que fue
brutalmente arrancado de su pedestal, el cual
fue destruido igualmente, como fundido el
busto, para borrar todo recuerdo del genio
industrial que dio forma y vida a la textilera,
as como toda prueba del respeto, cario y
consideracin de los miles de hombres y muje-
res que trabajaron junto a l.




No fue un acto de venganza ni de rebelda
obrera; fue algo estudiado, planeado y ejecutado
por los jerarcas de la "nueva clase", a la que por
miedo, cobarda y pequeez moral, se prestaron
algunos, que aplaudieron y gritaron sin entusias-
mo y espontaneidad.
Para tan deprimente accin los dirigentes co-
munistas locales, seleccionaron a varias personas,
cabezas de familiar de Cayo la Rosa, que deban
todo cuanto eran a Mr. Hedges. Ello tena un fin
psicolgico; pero el hecho caus repugnancia y
desagrado.
Tenemos la seguridad, que en un da no lejano,
un nuevo busto de Mr. Dayton Hedges se levan-
tar en los terrenos de Cayo la Rosa, para decir
al mundo de la gratitud de un pueblo y como
smbolo, que represent el triunfo del bien sobre
el mal y la destruccin de los envidiosos, los
frustados, los amargados, los aptridas y ateos.


Pg. 6











Por Toms Menndez


Una vez terminada la Guerra de Indepen-
dencia y demostrando una gran falta de res-
peto, un cubano critic al Generalsimo Mxi-
mo Gmez por su participacin en la poltica
active national, pus l era extranjero y como
tal no tena derecho a inmiscuirse en la pol-
tica national. (El Generalsimo haba nacido
en Ban, Repblica Dominicana).
Mximo Gmez sin inmutarse, le respondi:
"Yo puedo darme el lujo de escribir la Histo-
ria de Cuba sin mencionarlo a usted. Trate de
hacerlo usted sin mencionarme a m, a ver si
puede".
Este es el caso de Fred Runge, un norte-
amiericano cuya influencia en la Textilera
Ariguanabo es tan grande, que es segunda so-
lamente a la de Mr. Dayton Hedges, a quien
todos consideramos el Padre de Ariguanabo.
Describir el paso de Mr. Runge por Arigua-
nabo no es nada fcil. Habra que escribir mi-
les de pginas y siempre se nos olvidara algo
important, por lo que me limitar a contar
algunas cosas o hechos que muchos de los lec-
tores van a recorder.
Primero que nada y por encima de todas
las cosas, Mr. Runge tena una gran caracte-
rstica: la verdad sobre todo. Cuando uno tra-
taba un asunto con Mr. Runge o discuta al-
gn problema, no importaba si la respuesta
correct a sus preguntas acarreaban un buen
regao, pus una vez terminado el asunto, co-
mo decamos en Cuba: "borrn y cuenta
nueva". Si alguien le menta para conseguir
algo o quitarse una bronca, cuando Mr. Run-
ge conoca la verdad, la cosa se pona seria y
eso s que no lo olvidaba.
La palabra de Mr. Runge era famosa. No
importaba si se trataba de un da de permiso
o una plaza en la fbrica para un familiar o
amigo. Cuando un obrero o empleado soli-
citaba algo de Mr. Runge y este prometa
concederlo, esa persona hablaba de la pro-
mesa de Mr. Runge, con ms f que de una
escritura ante Notario. Si Runge deca que
s, ya se consideraba como hecho.
Despus del cicln del 44, que todos recor-
damos claramente por el dao que hizo y la
Huelga en que estaba la Fbrica, las lneas
elctricas areas del batey, en su mayora, es-
taban en el suelo y se necesit personal extra
para repararlas.
En esos moments se encontraba en Cayo
La Rosa un ex-obrero que cuando dej Ari-
guanabo, ingres en el Ejrcito y se hizo li-


niero, el cual haba sido licenciado haca
poco. El ingeniero Quintero lo contrat co-
mo temporero; pero una vez reparadas las
lneas, como este seor haba demostrado
habilidad en el trabajo, Quintero quizo pasar-
lo a la fbrica, lo cual coment con uno de
sus ayudantes. Este le dijo: "Ese hombre no
podr trabajar jams en Ariguanabo. Sali de
aqu por fajarse con Mr. Runge". Quintero no
hizo caso al comentario y le explic a Mr.
Runge que haba un hombre que viva en la
finca y que le sera til en el taller elctrico;
pero que ese hombre haba tenido un proble-
ma con l, aos atrs. La reaccin de Runge
fu la caracterstica de miles de veces: "Si el
hombre sirve, ponlo a trabajar. Esa pelea
fu entire l y yo y ya es cosa pasada.
Mr. Runge no guardaba rencor por nada
que hubiera pasado sin mala f o intensin.
De su capacidad tcnica no hablar mu-
cho, slo dir que no haba plant en Am-
rica Latina, que se comparase con la Textilera
Ariguanabo y an en este pas, hoy en da,
hay plants con ms de 100 aos de existen-
cia que no se acercan a la Textilera Arigua-
nabo de 1958.
Cuando hablamos de la conduct recta
que caracterizaba a Mr. Runge, no queremos
decir que no fuera inflexible e intolerante. El
tena un claro concept del ser human y de
sus debilidades y esto lo demuestra claramen-
te el siguiente hecho: Un viejo mecnico fu
ascendido a Jefe de Departamento; pero el
pobre hombre desde que entraba en su depar-
tamento tropezaba con todo el mundo. Co-
mo se trataba de un obrero de muchos aos y
una buena persona, Mr. Runge quera ayudar-
lo y todos los das lo aconsejaba, hasta que
un da lleg a decirle: "Chico, cuando t
entres en tu departamento, entra con un ojo
cerrado y otro abierto. Lo que t tienes que
ver, mralo con el ojo abierto y lo que no
tienes que ver, mralo con el ojo cerrado".
El pobre hombre no entendi el mensaje y
hubo que sustituirlo.
El alcance de la personalidad de Fred Runge
no tena limites: obreros o empleados, barren-
deros o Jefes de Departamento, miembros de
la organizacin sindical, cuando se referan a
Mr. Runge, lo hacan en un tono que demos-
traba claramente la confianza y el respeto que
se tena a ese hombre, en su capacidad, su pa-
labra, nunca opuesto a na solucin razona-
Pasa a la Pag'


Pa. 7








Fred Runge..... 1Vene e la Pg.7

ble y con un gran concept de la justicia. Si
alguna vez se equivocaba, se disculpaba tan
pronto como lo comprenda. Yo estoy seguro
que todava hoy, en Ariguanabo se habla de
las cosas de Mr. Runge y se le consider una
leyenda.
Cuando su nico hijo Dwight fue llamado a
servir en el Ejrcito de los Estados Unidos, el
carcter de Mr. Runge se vi afectado por
muchos meses. Siempre luca preocupado,
sombro, hermtico, apenas hablaba. La pri-
mera vez que lo vi content desde la entra-
da de Dwight en el Army, fu un da que le
pregunt por el muchacho, como de costum-
bre: "Mr; Runge, qu cuenta el private? (Re-
cluta o soldado). El rostro se le ilumin con
una sonrisa que le sala desde lo ms profun-
do de su corazn y me respondi: "T que-
rrs decir el Corporal Runge (Cabo) pus ya
lo ascendieron y est de lo ms content en
Pars pasando una semana de vacaciones que
le dieron.
Durante casi 30 aos la dedicacin de Mr.
Runge a la Textilera no disminuy nunca. Su
responsabilidad no tena lmites. No importa-
ba donde estuviera, si surga una emergencia
se le poda localizar en minutes, no importa
la hora del da o de la noche que fuera, en
Ariguanabo, en La Habana o donde se encon-
trara. Mr. Runge estaba de guardia 24 horas al
da.
El seor Fred Runge no fu nuestro Jefe so-
lamente. Fu nuestro maestro, nuestro gua y
sin exagerar, una inspiracin para los que cre-
cimos a su alrededor.
m-


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Pg. 8


NO LO OLVIDE:
La Textilera Ariguanabo fu fundada en el
ao 1931.
En el ao 1958 tena como obreros y emplea-
dos la cantidad aproximada de 4,000 personas.
En 1958, el Jornal Promedio por hora de sus
obreros era de $1.59.
Un tejedor ganaba $60.00 semanales.
Un Mecnico de Telares ganaba $90.00 sema-
nales.
Un obrero de hilandera lograba un journal de
$50.00 semanales.
Los barrenderos reciban un salario de $30.00
semanales.
00000
La Textilera distribua en jornales ms de
$180,000 semanales.
Esos jornales sumaban al mes (4 semanas) unos
$720,000.
Esto representaba un ingreso de ms de
9.500,000 al ao en la economa de Bauta.
00000
La Textilera rotaba cuatro turnos diarios de 6
horas diarias, es decir, sus obreros tenan una
jornada mxima de 6 horas al da.
La Produccin de la Planta era de:
5,000,000 de yards de telas mensuales.
La variedad de Telas producidas eran:
Lienzos de varias calidades.
Mezclillas para pantalones y camisas.
Poplines de varias calidades.
Warandol, especialmente para sbanas.
Dril Ariguanabo, famoso, considerado superior
al dril ingles.
Mezclas sintticas para pantalones y camisas.
Sacos para envasar azcar refinada.
Lona para zapatos de Tennis (Marca Keps)

00000

LA PLANT ELECTRIC
Consuma 1,000 galones de petrelo por hora.
Contaba de dos equipos generadores de 5,000
KW.
Tena un equipo de 2,500 KW.
Contaba con un equipo auxiliar Diessel de
300 KW.

r(1,r







ARBOLES FRUIALES
609 MINOLA DR. MIAMI SPRINGS. FLA 1305)887 2769
CLAUDIO MARTINEZ (PiUo)








IMPACT DE LA TEXTILERA
ARIGUANABO EN EL COMERCIO
DE BAUTA
Por Segundo Castaeda

El establecimiento en Cayo La Rosa de una
factora textil determine el inicio de un fen-
meno socio-econmico que ms tarde afectara
profundamente la naturaleza misma de la socie-
dad bautense y sus hbitos y concepts de vida.
La pequea Villa de los primeros aos del si-
glo dependa fundamentalmente de los ciclos
que determinaba la zafra azucarera y la cosecha
del tabaco con la recogida de la hoja para el co-
sido y ms tarde los despalillos; Punta Brava
con la produccin de la pia, y ambos villorrios
alternaban estos factors con el manejo de las
fincas del municipio como nica fuente de eco-
noma.
Ya en los ltimas aos de la dcada del "30"
han arribado a Bauta centenares de families que
atradas por la posibilidad de un empleo seguro
y de un salario adecuado y permanent han esta-
do afluyendo de las comarcas vecinas y ms
tarde, la Cabecera del Trmino experimenta-
ra un crecimiento explosivo sin precedent, an-
te la demand de nuevas viviendas para acomo-
dar a los miles de trabajadores que diariamente
marchaban al ya coloso industrial. Culturalmen-
te result de gran beneficio la concentracin de
personas que procedentes de diversas poblacio-
nes enriquecan el ancestro de la villa de Baldo-
mero Acosta y econmicamente la necesidad de
meycaderas. y servicios para suplir aquella po-
blacin que creca, dara razn para el surgi-
miento de un comercio fuerte y modern de una
pujanza extraordinaria.
La Textilera Ariguanabo lleg a verter en la
economa del Municipio una cifra muy cercana
a los diez millones de pesos al ao. La clase co-
mercial ya establecida se irgui para enfrentar
el reto de la pujante sangre nueva que'se incor-
poraba y el ejercicio de la libre empresa result
en beneficio de! consumidor que tena acceso
a products Je calidad y servicios excelentes.
Datos muy iny :resantes traemos del recuerdo
de la poca en que presidimos la Cmara de
Comercio de B ,uta, seis sastreras competan
para mejor vestir al bautense, tiendas de artcu-
los de exclusividad femeninos o masculinos,
tiendas que abarcaban todos los renglones del
vestir y calzar, de hermoso surtido, alta calidad
y gusto exquisito.
Ningn bautense tena necesidad de salir de
su pueblo si poda obtener lo mismo a sus puer-
tas. Seis escuelas privadas en Bauta, una en
Punta Brava y seis en Santa Fe, impartan ense-
anza, rivalizando una de llas, la "Luz Caballe-


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Capital, con los cuales compiti de igual a igual
en el marco de los deportes, estableciendo mar-
cas que aun perduran. Ferreteras, muebleras,
farmacias, clnicas y laboratories mdicos, esta-
ciones de servicios para autos, almacenes de vve-
res finos, joyeras, restaurants, etc., y una agen-
cia para distribuir automviles. Bauta fabricaba
y distribua refrigeradores comerciales e instala-
ba complejos para homogenizar y pasteurizar la
leche de vaca. Se elaboraban zapatos de vestir
y trabajar, una factora de fsforos de cera en-
viaba su product de San Antonio a Mais y co-
mo lgica razn a la fuerza econmica de este
comerco, dos instituciones de crdito y ahorro
fueron establecidas, el Banco de Bauta y el
Banco de Santa Fe, que vinieron a consolidar las
finanzas de este Municipio, ratificando la mayo-
ra de edad de nuestra economa.
Pero toda esta teora de logros y progress que
redundaban en superacin y felicidad para un
pueblo no habra sido possible sin la noble ges-
tin, sin la iniciativa, la imaginacin y los arres-
tos de aquel gran americano que se llam Day-
ton Hedges que junto a su familiar vino a este
pueblo a trabajar y luchar, a predicar con el
evangelio del ejmplo y a asimilarse en nuestra
ciudadana y cultural.
Amamos a Bauta, nuestra "Patria Chica", y
sufrimos y gozamos sus dolores y alegras. La
noche negra del oscurantismo comunista desba-
rat tanto progress y prosperidad para imponer
la abyecta esclavitud de los esbirros rojos.
Ojal que todos los pueblos tuvieran muchos
Mr. Hedges e hijos. Los bautenses rendimos ho-
menaje de reconocimiento, respect, admira-
cin y agradecimiento a la familiar Hedges y
dejamos constancia pblica que sus -nombres
jams sern olvidados.
P. 9


'* ^































f I


-Eoto da iu viejo telar DRAPER, de los usados al principio en Cayo la Rosa. Esta foto, fue tomada por Jos A. Domnguez, durante una
Exposicin de Rancho Boyeros.
Pg. 10














































































Una vista panormica del terreno de base ball de la Textilera Ariguanabo tomada durante un juego del Club SOETA y en la que puede apreciar-
se la glorieta en que daba retretas la Banda de Msica de Cayo la Rosa. (Foto tomada por Jos A. Domnguez)
Pg. 11







PROCESS INDUSTRIAL TEXTIL
DE ARIGUANABO

Por LINCOLN LLAGUNO

Materia prima usada: Algodn. Pacas de 400 a
600 libras. Importado de Estados Unidos, Mxi-
co, Argentina, Brasil y Per. -
Las pacas de algodn deben ser abiertas no me-
nos de 24 horas antes de iniciarse la elaboracin,
pues vienen prensadas a una presin tal alta, que
parece madera. El primer paso es depositar ca-
madas de este algodn en las Abridoras-Mezcla-
doras, las cuales por medio de unas pas van
abriendo el material, el cual pasa despus a otras
cajas, donde se limpia y separan ms las fibras,
cilindros batidores y tambores condensadores
donde se forma una manta uniform con la cual
se hace un rollo de unas 50 lbs. aproximadamen-
te. Esta primera parte es conocida como Picx-
kers.
El segundo paso es "Cardar" esta manta. Las
cardas constant de dos cilindros de diferentes
dimetros forrados con una tela gruesa que con-
tiene miles de finos y afilados ganchos que van
abriendo el algodn y poniendo sus fibras para-
lelas. En el, cilindro ms pequeo se va forman-
do una especie de velo, el cual es desprendido
por medio de un peine oscilante y se pasa a tra-
vs de un embudo, saliendo en forma de soga
de una pulgada de dimetro; pero sin torsin ni
resistencia. Para darles mas uniformidad, redu-
cir el dimetro y darle resistencia, esta "soga"
pasa por una series de mquinas: Drawing Fra-
mes, (Manuares) Interdrft e Intermedios, de
donde sale listo para la hilatura propiamente en
las continues de hilar de anillos o Spinnings
Frames.
En los Spinnings, independiente del calibre del
hilo, salen dos classes, Urdimbre (Warp) y Trama
(Filling). La hilaza para urdimbre se enrrolla en
carreteles, la de trama va directamente al telar.
Los carreteles de hilaza para urdimbre se pasan
por la engomadora (Slasher) con el propsito de
darle un bao de apresto para que estos hilos re-
sistan la friccin de la calada en los telares. Para
este fin se usan almidones de maz, papa y yuca,
unidos a humectantes y suavisantes.
TEJEDURIA. Los telares usados en Ariguanabo
son del tipo conocido como telares plans, que
produce un tejido sin adorno; pero que de
acuerdo con el nmero de bastidores produce
distintos tipos de tela, inclusive driles. A estos
telares se les puede instalar un equipo llamado
Dobby (Maquinilla) ,que le permit hacer telas
con diseos.
La tela producida por los telares se lleva a un
departamento de inspeccin, el cual report
al telar los defects encontrados para que las


Pg. 12


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mquinas que hallan producido el defecto sean
reparadas rpidamente.
Las telas de algodn se descrudan (se pasan
por soluciones de enximas) para quitarles el
almidn y hacer los tejidos mas absorbentes
para el process de blanqueo y teido.
Antiguamente el process de blanqueo era
largo, demoraba muchas horas y se empleaban
muchos products qumicos. En la actualidad,
con el llamado blanqueo continue, a base de
perxido de hidrgeno, el tiempo se ha reducido
y el trabajo es ms eficiente, produciendo un
terminado mejor.
El teido, debido a condiciones especiales de
cada tela y cada color, se realize de muchas
formas.
Algunas telas, tales como los driles y poplines,
despus de blanqueados son mercerizados para
darles brillo y textura. Esto se consigue con el
uso de soda custica.
ACABADO. Los tejidos de algodn reciben un
terminado con almidones o con products de
Urea- formaldehido y son planchados antes de
su embarque a los puntos de distribucin. Este
planchado se obtiene pasando la tela entire dos
cilindros calientes a gran presin.
*No slo algodn se procesaba en Ariguanabo.
Tambin Rayn, en fibra cortada y en filamen-
to. Acetado, Aralac, etc.








La Textilera Ariguanabo del Ao 1932


y fines de 1

Escribir sobre la Textilera Ariguanabo de prin-
cipios del ao 1932 es tarea harto difcil, sobre
todo porque el andar de los aos ha hecho que
los recuerdos se hayan ido difuminando y con-
fundiendo en nuestras mentes. Estos recuerdos
que por much tiempo y en medio de intense la-
bor se fueron acumulando en nuestras mentes
hasta former montaas, cuando pretendemos
sacar a la superficie alguno de ellos, result que
entonces todos quieren salir a la vez, siendo
para los que no nos hemos formado en la disci-
plina de las letras muy laborioso fijarlos en un
escrito con el orden debido.
No obstante, alentados por esta encomiable
idea de "UNIDAD" publicacin que siempre es-
peramos con ansiedad, es que nos hemos impues-
to la tarea de realizar este ejercicio mental, pues
de veras consideramos que vale la pena hacer his-
toria de esta gran industrial y nos alegra, y nos
produce honda satisfaccin poner nuestro grano
de arena en esta noble obra del Municipio de
Bauta en el Exilio.
No vamos a ocuparnos de explicar el process
de fabricacin ni tampoco hacer una relacin
pormenorizada de los medios de produccin, ya
que es es labor de los que con verdadera autori-
dad se ocuparon por muchos aos del aspect
tcnico de la industrial. Nuestro empeo es llevar
a cabo un recuento somero de dichos medios de
produccin a fin de establecer una comparacin
que nos permit tener una idea ms cabal de la
magnitude del crecimiento de la empresa.
Ingresamos en la Textilera Ariguanabo a me-
diados del mes de marzo del ao 1932, comen-
zando a laborar en el departamento de inspec-
cin y envase. Cabe aclarar, a manera tambin de
comparacin, que entonces el viaje de Bauta a la
fbrica y viceversa, se haca a pie, aunque algu-
nos lo hacan a caballo; muy pocos, uno o dos,
en bicicleta y la mayora, sobre todo las mujeres
se quedaban durante la semana en alguna de las
casas que por aquella poca ya se haban cons-
tru ido y eran habitadas en el batey de la finca.
No haba lnea de guaguas y, claro, los autos.
de alquiler estaban muy lejos del alcance de los
bolsillos de los obreros, sobre todo para el viajar
diario.
Cuba atravesba por la peor situacin econmi-
ca que se tiene recuerdo en la que tambin esta-
ba envuelto el resto del mundo. Fue en lo ms
crudo de esa situacin que comenz a operar la
Textilera Ariguanabo. No hay una fecha exacta
del comienzo de las labores, pues en estos casos
se van haciendo las instalaciones, se van proban-
do las mquinas y cuando se da uno cuenta ya
Pa. 13


Por Jos M. Novo


todo est andando sin que haya habido una inau-
guracin official. El aniversario de la fundacin se
celebraba despus en el mes de septiembre, que
es el mes del ao 1931 en que se constituy le-
galmente la compaa.
La fbrica estaba ubicada en una segregacin
de una caballera de tierra que se hizo de la finca
Cayo La Rosa. Esta finca, con un rea de 86 ca-
balleras, slo tena 8 laborables; las 78 restantes
estaban la mayor parte del tiempo bajo el agua,
formando parte de la laguna Ariguanabo, reco-
nocida como la mayor de Cuba.
La edificacin bajo la cual funcionaba la fbri-
ca era una nave formada de estructura de acero,
techo de planchas de fibro-cemento, paredes de
ladrillo y piso de cemento. Una pared de mam-
postera divida esta nave, con un espacio de
aproximadamente dos terceras parties de su ta-
mao ocupado por los telares, la engomadora,
la urdidora, las encanilladoras y el ensartado
de carreteles; el resto del espacio, al fondo, lo
ocupaban la tintorera, el acabado e inspeccin
y envase. En esta nave es que estaba instalada to-
da la maquinaria que entonces compona la in-
dustria y todava sobraba espacio. Al final no re-
sult de las naves de mayor capacidad; por el
contrario, ms bien fue la ms pequea.
En el process de fabricacin el departamento
principal de produccin era el de telares. Inter-
venan tambin los departamentos de prepara-
cin de la hilaza o sea, la tintorera, la urdidora,
la engomadora, el ensartado de carreteles y las
encanilladoras, as como, despus de tejida la
hilaza, el de acabado e inspeccin y envase de
la tela. Tambin participaban los departamentos
de servicio: la caldera (la conocamos como la
paila), el taller de mecnica, la carpintera, el
taller elctrico, el almacn de materials y pie-
zas de respuesto, los camiones y mantenimiento
de batey.
Refirindonos a cada departamento en parti-
cular, recordamos que en el tear haban instala-
dos 95 telares Draper, una pequea parte de los
cuales eran de un modelo diferente para la fabri-
cacin de la mezclilla (denim); la tintorera es-
taba compuesta por tres secciones de dos tan-
ques cada una: un autoclave y una centrfuga
y los tanques de preparacin de los baos de
tinte; en urdidora (warper), haba una sola; en
engomadora, tambin una sola; en el ensartado
de carreteles (drawing-in), haban aproximada-
mente cuatro o cinco bastidores en los cuales se
colocaban los carreteles para el ensartado de la

Pasa a la Pg. 14.






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La Textilera.... a

telas. Puede decirse que la Textilera Ariguanabo,
como una unidad industrial, era la mayor de Cu-
ba.
El recuento anterior con seguridad contiene fa-
llas y algunas deben ser garrafales, pues no po-
demos pedir ms a la memorial; no obstante
consideramos que se acerca bastante a la realidad
de la Textilera Ariguanabo de principios del ao
1932 y ojal hayamos logrado la finalidad de dar
una idea de su crecimiento hasta fines de 1958.
Por no caer en omisiones imperdonables, con
toda idea no hemos mencionado nombres de
tantos compaeros de grandes mritos, muy
admirados y queridos, algunos de ellos ya desa-
parecidos.
Sin embargo, no es possible cerrar este escrito
sin mencionar a la familiar Hedges: Mr. Mrs
Dayton Hedges, Jimmy y Burke, sus hijos.
Mr. Dayton Hedges, cabeza de la familiar, ar-
quirtecto y ejecutor de esa magna obra, pro-
motor de empresas nato, empresario de indeci-
bles mritos. Ningn adjetivo que usramos po-
dra calificarlo con justicia; cuanto se diga de
l resultara plido ante lo que fue su realidad.
Por esto nos concretamos a decir de Mr. Hedges:
era un hombre excepcional, un personaje inol-
vidable.


Foto del Sr. Jos A. Domnguez, tomada en el techo del Club
"Textilera Ariguanabo". Este amigo nos ha facilitado buen n-
mero de fotos que publicamos en esta edicin.


ENTERESE:


CONCECIONES DE IMPUESTO A LA
TEXTILERA
En el ao 1928 el Municipio de Bauta, conce-
di la excensin de impuestos a la "Ca Textilera
Ariguanabo S.A.", con lo que facility la instala-
lacin de dicha Industria Textil, en los terrenos
de la finca "Cayo La Rosa", propiedad de la
"Ca. Textilera Ariguanabo S.A.", con lo que se
abrieron las puertas de la riqueza econmica pa-
ra Bauta. Fue un hecho histrico de nuestro Mu-
nicipio. Hoy en este nmero especial, dedicado a
la Textilera Ariguanabo, queremos recorder a
los nombres que aprobaron dicho acuerdo pri-
mero y a quien lo sancion, los Concejales del
Ayuntamiento de Bauta y el entonces Alcalde
Municipal.
El Comsistorio estaba integrado de la siguiente
manera:



PRESIDENT, Jos Anaya Avila
Secretario: Jos Vctor Cuellar



CONCEJALES:




Jos Badosa Casanova
Serafn Castro Soto
Leopoldo Correa
Enrique Estvez Guinea
Pedro Luis Fernndez Garca
Venancio Grueiro
Wenceslao Gutirrez Acen
Pedro Hernndez Palomino
Fernando Herrera Barrios
Dr. Manuel Lpez Calzadilla
Jos de la C. Nuez Hernndez
Dr. Dionisio San Romn Miguel
Jos Orue Hernndez


ALCALDE MUNICIPAL DE BAUTA:
Sr. Carlos Nardo Llanes


En un trabajo del Dr. Emilio Sorondo Campa-
nera, Ex-Alcalde de Bauta, publicado por
"UNIDAD", titulado "CARLOS NARDO", en
uno de sus prrafos dice: "A Carlos Nardo hay
que acreditarle su lealtad a su Partido y al en-
grandecimiento del Trmino. Carlos Nardo hizo
possible la industrializacin y desarrollo de
Bauta, levantando la economa de toda la re-
gin".


Pg.16







El Movimiento Obrero en Cayo la Rosa

Por Felipe A. Gonzlez


Cada maana miles de pjaros remontaba los
cielos y su alborozo eran tan familiar para los
cientos de obreros y empleados de la textilera
como para su fundador Mr. Dayton Hedges. De-
cenas de frondosos rboles, sembrados bordean-
do el frente de las enormes naves, cumplan la
double misin de producer sombra y refrescar el
ambiente y servir de morada a aquellas aves que
religiosamente regresaban cada atardecer.
Ya no se oa el rtmico tableteo de las lanza-
deras en los telares. Un movimiento de huelga
haba paralizado la industrial, se agitaban de-
mandas, consignas, y todo era expectacin. Co-
rra el otoo de 1944, las armas aliadas, en su
alianza con la Rusia Sovitica, comenzaban a
inclinar la balanza a su favor en la Europa de Hi-
tler, y en Cuba un nuevo gobierno con el Dr. Ra-
mn Grau San Martn recin se estrenaba. Cuen-
tan que una maana mientras Mr. Hedges con-
templaba la partida de aquellas interminables
bandadas de pjaros, un amigo y colaborador se
acerc y le dijo: "Sr. Hedges, parece qe vamos
a perder el sindicato". "Mira chico, contest Mr.
Hedges, yo perder el sindicato el da que esos
pjaros no regresen a Cayo La Rosa". Varios
das despus el "Cicln del 44" arrasaba aque-
llas hermosas arboledas y los pjaros no volvie-
ron. Das ms tarde, Mr. Hedges perda el sin-
dicato.
Aquel ao marc el final de una etapa en Ari-
guanabo. Hasta esa fecha las dirigencias obreras
del sindicato obedecan fundamentalmente a las
orientaciones del Sr. Hedges y a su concept pa-
ternalista que l tena de su industrial y del per-
sonal de la misma. Fu un perodo de tiempo
que permiti a la industrial desarrollarse y cre-
cer, hacerse poderosa sin tener que enfrentar
fuertes demands de la clase obrera. No obs-
tante estas circunstancias, los obreros de Ari-
guanabo disfrutaron de muchos beneficios: jor-
nada de trabajo de seis horas con pago de ocho,
vacaciones renumeradas, un salario superior al de
otras empresas, beneficios de maternidad para
las futuras madres, y otros donde se incluan las
aspiraciones de muchos obreros a residir en los
predios de Cayo La Rosa, donde un pueblo sur-
ga de la nada con profundo hincapi en el estilo
de vida norteamericana. Para esa fecha ya vivan
en Cayo La Rosa cientos de families. Reciban
la casa, servicio de agua, electricidad, recogida
de basura, mantenimiento de las viviendas, alum-
brado pblico y servicio de telfono absoluta-
mente gratis, an sin necesidad de pago de ami-
llaramiento, pues no se consideraba a Cayo La
Rosa como zona urbanizada. Parques de recreo,
parques para deportes, sostn a una banda de
msica, escuelas y estmulo a sus alumnos, servi-
cio de bombers, centro commercial, comidas a
bajo costo, club para obreros solteros, una publi-
cacin mensual manejada por el personal de la
Pa. 17


fbrica, clnicas industriales para capacitacin
del trabajador, laboratorio clnico y otros.
Si bien es cierto que hasta esa fecha la podero-
sa Central Sindical Cubana, lidereada por el Diri-
gente Comunista Lzaro Pea, no haba presio-
nado para organizer a los trabajadores de Arigua-
nabo, la embestida de los lderes obreros de la
Comisin Obrera del PRC (Autntico) hizo que
Ariguanabo fuera actualidad. Con fuertes vincu-
laciones a partidos polticos, el movimiento
obrero cubano responda en aquella fecha fun-
damentalmente al Partido Comunista o al Par-
tido Autntico. Aliados y formando parte del
gobierno constitutional de Fulgencio Batista
1940-1944, los comunistas, tenan dos minis-
tros en el gobierno, el Dr. Juan Marinello, actual
Rector o Presidente de la Universidad de La Ha-
bana y Carlos Rafael Rodrguez, gran jerarca en
la Cuba actual y miembros ambos del Secreta-
riado General del Partido Comunista de Cuba,
antes y ahora. Como era lgico, fu reconocido
el liderazgo comunista en la clase obrera cubana,
una estacin de radio, 1010, les fu entregada y
un peridico, "Noticias de HOY", era editado
por el Partido, siendo dirigido por Anibal Esca-
lante, cuya tirada diaria cubra todo el pas.
Modernos carros altoparlantes inundaron a Cu-
ba, la clase obrera cubana nutra las arcas del
Partido Comunista criollo y la Cmara de Repre-
sentantes y el Senado vean arribar a los dirigen-
tes comunistas convertidos en legisladores de la
Repblica en virtud de las componendas polti-
cas del moment.
Al llegar la nueva generacin poltica al poder,
tras el ruidoso triunfo del autenticismo, las cosas
habran de cambiar y Ariguanabo, que hasta
aquel moment haba vivido la tranquilidad
del paternalismo de Mr. Hedges se convertira
despus, no slo en campo de disputes entire la
clase obrera y la patronal, sino tambin en arena
para dirimir la supremaca en el terreno sindical.
Pronto la unidad entire autnticos y comunis-
tas, lograda para obtener la victoria local, habra
de estallar como just repercusin de la gran ba-
talla que se desarrollaba en el mbito national.
Esto trajo como consecuencia enormes rivali-
dades donde el inters mayor de los lderes era
obtener el desprestigio del contrario. Esta eta-
pa que abarc los cuatro aos del gobierno de
Grau San Martn trajo enormes ventajas a los tra-
bajadores ganando reivindicaciones jams so-
adas. En este tiempo tambin produjo Arigua-
nabo el liderazgo obrero que habra de dirigir
en el future las organizaciones obreras a nivel
national. Pascasio Lineras, Andrs Hernndez
Palacio, Rolando O'Farrill, Jos Lemus Calde-
rn y Jos (Cheo) Prez encabezaban el grupo
de lderes que pas a dirigir las organizaciones
sindicales del sector textil, en sus distintas ra-
(Pasa a la Pg. 18)







EL MOVIMIENTO

mas a todo lo ancho y largo de la Repblica.
Lineras y Hernndez Palacio descollaron por su
gran capacidad de trabajo, inteligencia y origina-
lidad. Sobre todo Lineras lleg a ejercer una
influencia casi mesinica en la Federacin Tex-
til.
A partir del rompimiento con la dirigencia au-
tntica, nunca ms los comunistas volvieron a te-
ner acceso a la direccin sindical de Ariguanabo.
Aislados, muchas veces concurrieron solos a las
elecciones, no llegando a recibir doscientos vo-
tos.
La recesin econmica product de la Post-
guerra, 1948, la recuperacin de la industrial
textil japonesa y la conversion de la industrial
textil americana a tiempos de paz, unida al
descontrolado abuso del poder sindical, lleva-
ron la crisis a la industrial textil cubana. Cien-
tos de trabajadores fueron cesanteados, la tex-
tilera fu intervenida y administrada por el go-
bierno por breve tiempo, fueron anulados los
convenios entire empresa y sindicato y esta si-
tuacin provoc un verdadero deterioro en
las estructuras dirigentes de los obreros de
Ariguanabo. La Guerra de Corea, el inicio de
la Guerra Fra y las medidas de proteccin
dictadas por el gobierno, en respuesta a la lu-
cha valiente y vertical de la clase obrera, vuel-
ven a encaminar la industrial y los sectors
obreros comienzan a restaurar su podero.
Un nuevo element poltico, el Partido del
Pueblo Cubano, (Ortodoxo) surge a la vida
pblica. Desprendimiento esencialmente del
Autenticismo, tanto sus cuadros polticos
como obreros constituan una verdadera
amalgama donde alternaban elements de la
ms rancia derecha conservadora con troskis-
tas y ex-comunistas, todo lo cual tena cohe-
rencia en razn del vigoroso e indiscutible li-
derazgo de Eduardo Chibs.
Estos factors haban de hacerse present en
Cayo Largo, resultando triunfante en 1950.
La Moderacin fu un imperative de las expe-
riencias vividas, impuestas fundamentalmente
por las masas trabajadoras que aspiraban a de-
senvolver sus labores en un ambiente de paz y
seguridad. Estos factors, unidos a la recupe-
racin y ampliacin de la industrial contribu-
yeron a producer un clima de concordia entire
los dos factors fundamentals de la industrial:
patrons y obreros.
El sometimiento del liderazgo obrero cubano
al golpe military del 10 de Marzo de 1952, aca-
tado por la dirigencia de Ariguanabo, no alte-
r el "Status Quo" existente, y slo cuando la
enorme presin de la lucha rebelde hizo saltar
a los dirigentes ortodoxos, fu que el movi-
miento textil en Cayo La Rosa, en la persona
de sus dirigentes, fue afectado.
Aunque esencialmente la empresa no se
aprovech de las circunstancias prevalecien-
tes para sacar provecho y acogotar a los traba-


ene de la Pig. iTi
jadores, tambin es cierto que la organizacin
sindical no responda ya a los intereses de sus
representados.
Al ascender en 1959 al poder la revolucin
verde-olivo, de nuevo asume la direccin sindi-
cal el binomio Ortodoxo-Marxista. Enormes y
desproporcionadas demands fueron enarbo-
ladas, la demagogia y la ambicin se desbor-
daron y llevaron a la industrial a una situacin
de cerco hasta producer su intervencin.
Hoy la clase obrera de Cayo La Rosa ha vis-
to desaparecer todas sus conquistas. Se ha es-
tablecido la jornada de ocho horas, el trabajo
voluntario (obligatorio), no hay derecho a
cobrar das por enfermedades, el obrero se ve
obligado a contribuir tambin con el salario
de various das al ao para consignas del Parti-
do, etc. Pero lo que es ms doloroso, hoy los
que se supone que fueran los dirigentes obre-
ros, defensores de su clase, ostentan esa re-
presentacin para esclavizar, delatar y perse-
guir a sus compaeros de clase.
No es extrao que eso suceda en Cuba, cuan-
do en la Madre Rusia vemos como el jefe de
la tenebrosa polica poltica pasa de uh da
para el otro a ser Presidente de todos los Sin-
dicatos Soviticos.


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Momentos en que el Sr. President de la Cia. "Textilera Arigua-
nabo S.A.", Sr. Juan Viera, entregaba su Diploma por 25 aos de
servicios continuados en la Cia. al Sr. Cndido Gonzlez, tronco
de una honorable familiar de Cayo la Rosa y uno de los fundado-
res de la Compaa.
En los prximos nmeros seguiremos publicando fotos como
esta, que son un grato recuerdo para todos. Esperamos que
quienes tengan algunas, nos las faciliten, para publicarlas, en la
seguridad que les sern devueltas.


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